Por: Sascha Hannig

La fotografía del llamado “hombre del tanque”, la de un ciudadano anónimo de cara a una fila de acorazados listos para aplastar a los protestantes de Tiananmen, dio la vuelta al mundo en 1989.

Esta imagen es hasta hoy el ícono de la masacre que, el 4 de junio, llevó a cabo el régimen chino, cobrando la vida de entre cientos y miles de manifestantes, que habían estado unos 50 días protestando en todo China. Los impulsores buscaban, entre otras cosas, un giro democrático a raíz de la muerte de Hu Yaobang, el líder que había intentado crear reformas y que por ello había caído en desgracia.

En aquel entonces, Zhou Fengsuo era estudiante de la universidad de Tsinghua y llegó a estar número cinco en la lista de los sujetos de interés más buscados por el régimen chino.

Como representante de la federación de estudiantes de Tsinghua, articuló el movimiento junto con otros líderes estudiantiles en la capital, teniendo como guía la desobediencia civil pacífica y los valores democráticos “occidentales”. Por sus ideas subversivas fue arrestado por un año, exiliado a una provincia interior. Zhou logró escapar a Estados Unidos en 1995. Para él, “1989 fue el año en que el Partido comunista, empujado por Deng Xiaoping, abandonó definitivamente el camino de la democracia y siguió el de la paranoia, el miedo y el control”.

Zhou es presidente de Humanitarian China, se dedica a ayudar a los sobrevivientes y a contar una historia que ha quedado totalmente en el olvido del pueblo Chino. Además, denuncia las actuales violaciones de los Derechos Humanos, la corrupción del régimen y a exponer posibles fraudes financieros por parte de empresas chinas.

1.Desde Lincoln a Tiananmen

Los guerreros de terracota, más de 8000 estatuas únicas, resguardan su lugar de descanso

Autora: Cuando Qin Shi Huang, se convirtió en el primer emperador de China -de la dinastía Qin-, decidió que el siguiente paso sería buscar la inmortalidad.

Su obsesión con tal objetivo incluso lo llevó a beber mercurio, y su muerte llegó de imprevisto mientras se encontraba en la búsqueda de la isla de la vida eterna. Sin embargo, de alguna forma u otra, consiguió lo que quería. Su mausoleo, una estructura gigantesca recién descubierta en 1974, se ha inmortalizado hoy como una de las maravillas del mundo, y los guerreros de terracota, más de 8000 estatuas únicas, resguardan su lugar de descanso.

Son millones los extranjeros que viajan todos los años a ver el legado del emperador Qin, y Fengsuo Zhou, el hijo de una pareja de campesinos de aquella localidad, estaba fascinado de ver cómo gente de todo el mundo llegaba para ver su cultura y visitar su ciudad. Sin embargo, su lugar de nacimiento también complicaba sus oportunidades de surgir.

¿Cómo fue tu infancia y de qué manera entraste a la universidad de Tsinghua?

Nací en los alrededores Xi’an, la antigua capital de China muy famosa por los Guerreros de Terracota. Era hijo de campesinos, lo que significaba que era un ciudadano de segunda clase para el Estado. Creo que de ahí comenzó a surgir mi sensación de injusticia hacia el sistema comunista.
Mi respuesta fue convertirme en el mejor estudiante que podía ser, para lograr romper esa barrera, y así logré entrar a la Universidad de Tsinghua a la licenciatura en física, la licenciatura a la que entraban los estudiantes más inteligentes.
Desgraciadamente, no me gustaban realmente las físicas y no era tan bueno para ellas como me hubiera gustado. Pero era muy bueno en materias como matemáticas o en inglés como idioma extranjero. Desgraciadamente, en ese tiempo era imposible hacer cambio de carrera en el país, así que acabé estudiando muchísimo en mi tiempo libre. Leyendo libros, algunos en inglés.

¿Cómo entraste en política en un país tan hermético?

Como crecí en una ciudad turística, tuve mucho contacto con extranjeros. Así comencé a aprender de su cultura, e historia. Aún recuerdo que trataba de hablarles del Presidente Lincoln, lo admiraba mucho.
Cuando postulé a la universidad, me arriesgué y le conté al profesor que me entrevistó lo mucho que admiraba a Abraham Lincoln, y cómo me inspiraba. Creo que él realmente lo apreció y tuve suerte de que fuera simpatizante. De hecho, después de la masacre, ese profesor fue uno de los principales críticos de las acciones del régimen. Por eso lo expulsaron de la universidad y lo inhabilitaron a ejercer en cualquier grado del sistema educativo.

¿Qué impulsó el surgimiento de dicho movimiento?

Hubieron hitos en los años anteriores que nos dieron la valentía para desafiar al gobierno. En 1988 organizamos por primera vez elecciones libres e independientes en nuestra facultad. Pese a que habían disidentes encarcelados como Wei Jingsheng, el ambiente era un poco más abierto y teníamos espacio para conversar sobre las reformas y el rumbo que iba a tomar China, podíamos participar en algunas organizaciones, como el movimiento democrático que inició en la universidad de Beijing, y hubieron algunas protestas en pos de la democracia. Estas desencadenaron la injusta remoción de Hu Yaobang como secretario del partido por su simpatía con dichas ideas democrática. Cuando murió, la rabia gatilló el inicio de las manifestaciones de Tiananmen.

El movimiento en sí no era ideológico, pero era muy organizado y se masificó muy rápido por toda China. Pese a que duró menos de dos meses, millones de personas participaron de las protestas articuladas por movimientos como la Federación de estudiantes independientes de Beijing. Mucha gente apoyó a los estudiantes y al final personas de todos los orígenes sociales se unió a las protestas. Se convirtió en un ágora para la gente. Solo por unas semanas, los chinos pudieron expresarse, opinar de política por sí mismos… por primera vez en décadas.

¿Cómo te sentías durante esos días?

Primero sentí rabia, pero luego nos movía un sentimiento del deber y el coraje para desafiar a las autoridades porque creíamos que necesitábamos un cambio y quisimos expresarlo de manera pacífica. Así que comenzó de manera espontánea entre los estudiante pero rápidamente comenzamos a generar asociaciones, como la Federación autónoma de estudiantes de Beijing. Esa era la federación de estudiantes desde Beijing y yo era uno de los líderes representando a la Universidad de Tsinghua, por eso acabé en el quinto lugar en la lista de las personas más buscadas de China después de la masacre.

Creo que 1989 fue un punto de no retorno. El Partido Comunista tuvo la opción de elegir un camino hacia más democracia, pero en cambio, Deng Xiaoping, quien era paranoico, se impuso sobre el líder legítimo Zhao Ziyang y comenzó con la masacre. Es por eso que el partido perdió legitimidad después de la masacre, porque atentaron contra personas inocentes y el mundo entero lo vio.

Fengsuo llegó a ocupar el quinto lugar entre las personas más buscadas en China.

Autora: Las manifestaciones acabaron con tanques echando gas venenoso y aplastando a los civiles involucrados. La escena es descrita como tan horrible, que muchos disidentes prefieren evitar recitar los detalles.
Fengsuo fue exiliado dentro de su propio país. Una experiencia muy distinta a la que un expatriado en occidente puede experimentar. Cuando estaba encarcelado, existía, pero dentro de los confines de algunas de las regiones menos pobladas de su país, desaparecía definitivamente, y podía ser vigilado a gusto por aquellos que aún permanecían congelados en los tiempos de la Revolución Cultural, aquella donde el fanatismo asesinó todo nivel de desarrollo que no estuviera incluido dentro del libro rojo de Mao Zedong. Hasta el día de hoy quienes nacen en una región interior —donde aún no existe el derecho a la propiedad privada— deben tener aprobación del gobierno para mudarse, por ejemplo, a las grandes ciudades.


2. Un evento que lo siguió a EEUU


Tras Tiananmen fuiste encarcelado, exiliado a un área rural de tu propio país, y te negaron un pasaporte pero lograste escapar a Estados Unidos. ¿Cómo cambió eso tu vida?

Siempre había querido venir a los Estados Unidos. Cada momento libre que tenía lo aprovechaba para estudiar inglés, y en prisión me preparé para el examen GRE en secreto, me inspiraba mucho la declaración de independencia de los Estados Unidos y su democracia.

Autora: Salir de China significó dejar a su familia, su historia y el sueño de una sociedad menos reprimida. Puesto a que, pese a que el gigante siguió promoviendo ciertos elementos de reformas económicas, estos factores estaban controlados y dirigidos por el partido. Lo siguen estando hasta la actualidad.

La gente cree que China se dirige una economía de libre comercio, Efectivamente hay un mercado, pero no existe empresa privada en China.

Fengsuo Zhou (FZ): Pero cuando llegué acá choqué con lo difícil que era vivir en este país y tener una vida decente. Tuve que pedir dinero prestado para ir a la escuela de negocios, tuve trabajar muchísimo porque no tuve apoyo alguno.

Sin embargo, era libre de hablar, de expresarme, de disentir, contar de lo que había pasado en Tiananmen, no hubiera podido hacer nada de eso si me hubiera quedado en China. (…)

Entonces decidí comenzar a denunciar las violaciones a los derechos humanos, la oscuridad del régimen y sus inversiones ilegales en el extranjero, como hicimos en el caso de HNA, una empresa China que “donó” sospechosamente una importante cantidad de dinero a una fundación en EEUU, que pertenecía a ciudadanos chinos que invertían.

También hemos tratado de promover la exposición de violadores de los derechos humanos para que se les aplique la Acta Magnitsky,, aunque hemos tenido grandes problemas para que los sumen a la lista.

En cuanto a Tiananmen, a través de la fundación que creamos: Humanitarian China quisimos ayudar desde aquí a las víctimas de la masacre. A las madres de las víctimas, a los presos políticos tanto en Beijing como en el país, y a las personas que habían caído en desgracia. Recolectamos sus testimonios y les dimos ayuda financiera. A algunos incluso los trajimos a EEUU.

¿A quienes?

Por ejemplo, a Zheng Fang. Él estaba ayudando a los estudiantes a escapar de la plaza cuando atacaron los tanques. En el tumulto, vio a una estudiante de su universidad tirada en el suelo. Se había desmayado debido al gas venenoso que habían lanzado los tanques que se aproximaban para aplastarla. Zheng intentó moverla del camino, pero al salvarla el tanque lo alcanzó y le cortó ambas piernas. Es un verdadero héroe.

El gobierno quiso que mintiera sobre lo que pasó ese día y él se negó, entonces cayó en desgracia: no lo dejaron graduarse, no lo dejaron tomar trabajos, estaba totalmente aislado, porque así no le podía contar a nadie sobre el ataque de los tanques. Resulta que el gobierno persuadió incluso a los heridos para que no pudieran contar lo que les había pasado.

Has dicho que la gente en China es víctima del lavado de cerebros, ¿Puede relacionarse esto con el nacionalismo y la ausencia de disidencia hoy?

Sí, es una realidad muy triste. La muralla china digital se instaló hace 19 años, cuando China se unió a la OMC alrededor del 2000. Esto significa los estudiantes universitarios en China crecieron totalmente bajo la sombra de esta “firewall”. Cada palabra que leen o sale de sus bocas está filtrada. Es muy triste ver cómo se están convirtiendo en máquinas programadas por el gobierno cuando se trata de asuntos políticos. Se ha perdido la dignidad y la capacidad de pensar, no hay ningún tipo de idea independiente, si esto se extiende puede convertirse en una amenaza para el mundo.


3. La pesadilla totalitaria de Orwell


Los estudiantes autoritarios prácticamente crecieron bajo el velo de la muralla digital.


Autora: Recordar la masacre de Tiananmén es una osadía. Para la mayoría de los ciudadanos chinos, el buscar dicha palabra en internet, lo único con lo que se encuentran es una serie de amables imágenes del lugar, ninguna gota de la sangre derramada alcanza a los jóvenes nacidos después de la fecha del fatídico día. Es una nación sin recuerdos y sin un ápice de acceso a la verdad, debido a que el gobierno que ordenó desplegar al ejército, es el mismo que hoy mantiene el poder, y que decide qué se censura y qué no. El internet, y todo lo que se relaciona con este, están filtrados por el régimen. También lo está la prensa, y los mismos sobrevivientes de la masacre han sido obligados a olvidar, bajo la amenaza de ser borrados socialmente de sus círculos, o exiliados a zonas interiores del país.
Es una sorpresa incómoda, hasta surreal para aquellos que cruzan la frontera. Al salir de los límites de la Gran Muralla Digital (The Great Firewall), se encuentran con la realidad de un mundo que aún recuerda, o que tiene aunque sea una noción parcial de lo que ocurrió en 1989. Muchos tienen un duro momento enfrentando la mentira de más de 30 años en la que crecieron, otros simplemente no lo creen.

Has dicho incluso que la gente tiene el cerebro demasiado lavado para llevarle la contra al gobierno de China. Crees que el sistema de crédito social, el bloqueo de internet, la vigilancia y el trabajo de datos afectarán a otras democracias?

Todas ellas son parte de esto, y la gente no se da cuenta de lo que está pasando. La gente cree que China se dirige una economía de libre comercio, Efectivamente hay un mercado, pero no existe empresa privada en China. Necesitamos discutir esto en serio. Todas las empresas en China deben seguir las demandas del partido, de otra forma no pueden existir. Entonces, cualquier empresa que haga negocios en China, o fuera de China, si hay una estrategia política, deben ejecutarla. Es por eso que no podemos tomar todas estas iniciativas y negocios, como La Franja y la Ruta, como “solo comercio” con China. No lo es, es algo completamente distinto al mundo de antes. Es un desafío para las democracias.

Como disidentes, al principio éramos muy optimistas sobre la llegada de Internet y las redes sociales como herramienta para empoderar a los opositores en China. Pero en los últimos cinco años ha ocurrido lo contrario. Porque China tiene muchas formas de aprovechar dichas tecnologías para potenciar su control centralizado, el régimen ha utilizado internet para crear una distopía que va más allá de lo que Orwell imaginaba en 1984.

El objetivo del partido es tener control sobre todas las relaciones del mundo. Quieren ser los ingenieros de la humanidad y del alma de la gente

Se argumenta que dichas medidas son una forma de entregar seguridad y que la filosofía oriental es más colectivista. Xi Jinping se ha rodeado de estudiosos del confucianismo y, al preguntársele al gobierno por estas medidas, la respuesta es: instaurar orden, patriotismo y armonía, como modo de preservar de su historia. ¿Crees que es realmente armonía?

Todo el mundo sabe que están fingiendo. Es el camuflaje de una ideología represiva y son palabras vacías. Hoy han intentado manipular su imagen y por eso 1989 es tan importante, porque le demuestra al mundo que los chinos sí queremos libertad y democracia, que queremos expresarnos y que tenemos aspiraciones personales. Este modelo embrutece a la gente, controla todo y restringe la libertad, dejando fuera cualquier espacio para la disidencia.

Pero el gobierno, los representantes y las empresas chinas se presentan como impulsores de economía, socios comerciales y colaboradores para lograr prosperidad mutua. ¿Qué hay detrás de esa cara amistosa?

Creo que están utilizando su dinero, básicamente para sobornar a todos en su camino. Es una forma de corrupción.

Alrededor de 30% de las exportaciones de Chile son enviadas a China. ¿Crees que hay falta de consciencia política sobre la estrategia de China en Latinoamérica?

Definitivamente. Están tratando con un país muy turbio. Aunque aún son socios y no adversarios políticos, eventualmente China no se va a detener. El objetivo del partido es tener control sobre todas las relaciones del mundo. Quieren ser los ingenieros de la humanidad y del alma de la gente. No existirán países neutrales.

¿Qué rol tiene Xi Jinping en todo esto?

El representa al sistema, ha demostrado qué tan lejos puede llegar es este país en violar los Derechos Humanos, gracias a su poderosa economía y tecnología. Hace poco se declaró emperador o presidente vitalicio, ha metido a millones de personas en campos de concentración. No solo a los Uighurs, también disidentes como Liu Xiaobo, en Jinzhou, Liaoning in 2009. ¡Liu Xiaobo murió en prisión hace solo dos años! Yo veo una incómoda similitud entre Xi Jinping y Adolf Hitler, antes de la segunda guerra mundial. Un régimen que ataca a su propia gente jamás sera fuente de paz para el mundo.

El representa al sistema, ha demostrado qué tan lejos puede llegar es este país en violar los Derechos Humanos, gracias a su poderosa economía y tecnología.

Has dicho que no podemos ser optimistas sobre el futuro de China debido a Xi Jinping, ¿Cómo ves a China en 20 años?

Es difícil hacer predicciones. Él seguirá en el poder sin rivales reales, con un séquito de admiradores con el cerebro lavado desde hace 20 años. Si este país sigue el mismo camino que la Alemania Nazi, no creo que haya ninguna forma de detenerlo desde adentro, solo por presiones externas, lo que es desafortunado.

¿Cuáles son los desafíos para los disidentes chinos hoy?

Creo que debemos permanecer esperanzados. La historia está de nuestro lado. Debemos seguir adelante, cree en los valores universales, en la dignidad humana, en la libertad. Creo que es muy importante para los disidentes, considerando lo oscuro que se ve el camino en este momento. Creo que este sistema atenta contra la naturaleza humana, eventualmente, la dignidad humana y la libertad van a perdurar, solo tenemos que luchar por ello.

Volviendo a Tiananmen, tu fuiste a la universidad de Tsinghua, la misma a la que asistió Xi Jinping. Crees que él se benefició de la masacre?

Por supuesto, hay reportes sobre su familia. La mayoría de sus hermanos tienen una visa en el extranjero, que obtuvieron incluso antes de que él llegara al poder. Pero quienes se beneficiaron inmediatamente después de la masacre fueron Deng Xiaopong y Li Peng (el primer ministro de la época). Por ejemplo, la hija de Li Peng, Li Xiaoling, fue acusada de tener un pasaporte ilegal hongkonés y muchas cuentas bancarias y empresas fantasmas fuera de China. Las redes de corrupción actuales son consecuencia de 1989, y es por esa corrupción que ya existía que en 1989 los estudiantes tenían dos demandas: libertad de prensa y transparencia sobre los activos de las familias poderosas.

Fengsuo regresó a la plaza de Tiananmen por un día, años después, aprovechando una visa de tránsito que le permitió anonimato.

¿Cuál es el hito de estos treinta años desde la masacre?

Uno de nuestros proyectos más importantes es el museo de Tiananmen que estamos construyendo en Nueva York. Será el segundo en el mundo junto al de Hong Kong que abrirá para el aniversario de los 30 años. Con ese museo, junto con la estatua de la democracia que inauguraremos en Los Ángeles, esperamos poder conservar la tradición de la libertad y la democracia de China, puesto a que no podríamos hacerlo en nuestro propio país. Así que contaremos la verdad y esperamos darle voz a quienes ya no pueden contar su historia.


Disclaimer:

Las opiniones y declaraciones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del entrevistado y no necesariamente representan al equipo de Disidentes.org, a la Fundación para el Progreso o a las organizaciones que colaboran con este proyecto. Lo mismo es válido para las opiniones, declaraciones y acciones de los entrevistados en otros momentos y contextos, tanto en el pasado como en el futuro.